
¿QUÉ CREEMOS?
Un solo Dios, infinito, eterno, todopoderoso y perfecto en santidad, justicia, verdad y amor. Un Solo Dios coexistiendo en 3 personas; Padre, Hijo y Espíritu Santo, iguales y eternos. Este el fundamento de la fe y la vida cristiana.
Visión
Ser una comunidad que anuncia el reinado de Jesucristo, se funda en la palabra de Dios, y es guiada por el Espíritu Santo.
Misión
Alcanzar y discipular seguidores de Jesús, acompañándolos en su desarrollo y que unidos vivamos el reinado de Dios
Valores
Integridad Bíblica: Conocemos el bien y el mal de acuerdo a la Palabra de Dios escrita; La Biblia.
Poder, Amor, Dominio Propio: Tenemos la habilidad de hacer lo correcto por medio de su Santo Espíritu.
Sacrificio: Amar a Dios y amar a las personas.
Dios Padre
El Hombre
Dios Padre es el Creador del cielo y de la tierra. Por su palabra y para su gloria, creó el mundo de la nada, libre y sobrenaturalmente. Mediante esa misma palabra sustenta diariamente a todas sus criaturas. Él gobierna sobre todo y, junto con el Hijo y el Espíritu, es el único Dios Soberano. Sus planes y propósitos son inquebrantables.
Dios creó al hombre —varón y mujer— a su imagen y semejanza, como la corona de la creación, para que el hombre lo glorificara al tener comunión con Él. Tentado por Satanás, el hombre se rebeló contra Dios. Al estar alejado de su Creador, pero aun así responsable ante Él, quedó sujeto a la ira divina, depravado interiormente y, sin una obra especial de gracia, completamente incapaz de regresar a Dios.
Esta depravación es radical y generalizada. Se extiende a su mente, voluntad y afectos.
El arrepentimiento bíblico se caracteriza por una vida transformada, y la fe salvadora se evidencia mediante el servicio al reino o las buenas obras. Si bien ni el arrepentimiento ni las buenas obras salvan, a menos que una persona esté dispuesta a negarse a sí misma, tomar su cruz y seguir a Cristo, no puede convertirse en su discípulo.
Jesucristo
Jesucristo, el Hijo unigénito de Dios, es el Verbo eterno hecho carne, concebido sobrenaturalmente por el Espíritu Santo y nacido de la Virgen María. Es perfecto en naturaleza, enseñanza y obediencia. Es plenamente Dios y plenamente hombre. Siempre estuvo con Dios y es Dios.
Mediante su muerte en nuestro lugar, reveló el amor divino y sostuvo la justicia divina, quitando nuestra culpa y reconciliándonos con Dios.
Ascendió al cielo, donde, a la diestra de Dios, intercede por su pueblo y reina como Señor de todo, a la espera de su regreso. Él es la cabeza de su cuerpo; la iglesia, y debe ser adorado, amado, servido y obedecido por todos.
El Espíritu Santo
El Espíritu Santo, Señor y dador de vida, convence al mundo de pecado, de juicio y justicia. Mediante la proclamación del evangelio, persuade a los hombres a arrepentirse de sus pecados y confesar a Jesús como Señor. Por el mismo Espíritu, la persona es guiada a confiar en la misericordia divina, a comprender correctamente y aplicar de manera profunda la verdad de la Palabra de Dios.
La Biblia
Aceptamos la Biblia, incluyendo los 39 libros del Antiguo Testamento y los 27 del Nuevo Testamento, como la Palabra escrita de Dios.
La Biblia es un registro esencial e infalible de la revelación de Dios a la humanidad. Nos conduce a la salvación mediante la fe en Jesucristo. Las Escrituras son plenamente inspiradas por Dios, por lo tanto está libre de error en todo lo que enseña.
Son totalmente suficientes y no deben ser añadidas, reemplazadas ni alteradas. Toda formulación doctrinal, ya sea de credo, confesión o teología, debe someterse a la prueba del pleno consejo de Dios en la Sagrada Escritura.
Dios habla a través de Las Escrituras con poder vivificante, y se exhorta a los creyentes a estudiarlas y aplicarlas diligentemente a su vida.
El Evangelio
La buena noticia se revela en el nacimiento, vida, muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo.
La crucifixión de Cristo es el corazón del evangelio, su resurrección es su poder y su ascensión es su gloria.
La muerte de Cristo es un sacrificio expiatorio y sustitutorio a Dios por nuestros pecados. Satisface las exigencias de la santa justicia de Dios y aplaca su santa ira. También demuestra su amor misterioso y revela su asombrosa gracia.
En el centro de toda sana doctrina está la cruz de Jesucristo y el privilegio infinito que tienen los pecadores redimidos de glorificar a Dios por lo que Él ha logrado.
Este evangelio de la gracia debe predicarse con sinceridad a todos los hombres en todas las naciones.
El Matrimonio
El matrimonio es una representación de la relación de Cristo con su Esposa: la Iglesia (Efesios 5:22-23). Desde el principio de las Escrituras se define como un compromiso para toda la vida entre un hombre y una mujer (Génesis 2:24) y Jesús lo reafirma como el designio exclusivo de Dios para la expresión sexual (Mateo 19:4-5).
Dios diseñó la intimidad sexual para la relación matrimonial entre esposo y esposa, y no la aprueba ni la tolera en ningún otro contexto. Por consiguiente, cualquier expresión sexual fuera del matrimonio heterosexual está prohibida por las Escrituras (1 Tesalonicenses 4:3-5
Consumación
La consumación de todas las cosas incluye el futuro regreso físico, visible, personal y glorioso de Jesucristo, la resurrección de los muertos y la transformación de los vivos en Cristo, el juicio de justos e injustos, y el establecimiento del reino de Cristo en los nuevos cielos y la nueva tierra.
